“El Sacromonte y las Zambras no pueden morir porque son inmortales”

Entrevista-Antonio-Vallejo-3-552x310

Antonio Vallejo, director de la Escuela Municipal de Flamenco de Granada: “La lucha entre el Ayuntamiento de Granada y la Junta de Andalucía es terrible y dañina”

Antonio Vallejo es un artista. No existe otra definición para este granadino que baila flamenco y que ama a su tierra con esa pasión que solo son capaces de generar los buenos artistas. Y, además, es un empresario postinero que posee la varita mágica que crea empleo. Y no pasa nada porque sea un votante conservador. Los conservadores, no los fascistas, también son hijos de Zeus y herederos del Olimpo. Son españoles como lo son todos los demás que han nacido en esta piel de toro, es que quizá pueda ser de vaca. Un hombre hecho a sí mismo. Un empresario que primero fue artista, y después encontró la manera de no estar explotado por el prójimo que es un explotador. Un hombre con el sueño español de triunfar siendo artista y empresario. Un hombre con duende. Un hombre con capacidad empresarial. Y no como esos “empresarios granatensis” de misa y olla y de la Oca que tiro porque me toca. Él no es de esos empresarios de chichinabo y chimpún que siempre a ellos les toca todo, y nada a los trabajadores. Antonio Vallejo, artista total, amigo y empresario cabal, ha sido un placer esta entrevista. Que siga usted muchísimos años bien predicando desde el púlpito del Templo del Flamenco, y con sermones monumentales, artísticos y adecuados a la gastronomía granadina y al arte flamenco inmortal que nunca se extinguirá por ser un arte que es sencillamente eterno.

Pregunta.- ¿Y que le parece a usted lo de ser embajador turístico de una ciudad tan turística como lo es Granada?

Respuesta.- Es para mí un verdadero honor y una responsabilidad muy grande, y ya que me obliga a ser cada día mejor en todo lo que haga. Me siento muy comprometido con mi Granada, la ciudad más bonita del mundo, a la que amo con locura, y la que me ha visto nacer, crecer, enamorarme, y en donde tengo tantos amigos. Y por supuesto, mi familia.

P.- ¿Usted es un artista total, y ya que toca todos los palos y todas las facetas del Flamenco?

R.- Ser artista es muy complicado. Yo amo el flamenco y ha sido mi verdadera vida desde que tenia 13 años; por supuesto que no me considero ni gran cantaor ni gran bailaor, pero si es verdad que cuando actúo todas las noches en el mejor tablao flamenco que hay en Granada, el Templo del Flamenco en el Albaycin, a los clientes les gusta bastante y se lo pasan muy bien. Y son felices. Y pienso verdaderamente, que el artista es aquel que hace a la gente feliz en nuestro mundo.

P.- Antonio… ¿Se muere lentamente el Sacromonte y, por tanto, La Zambra tan granadina?

R.- El Sacromonte y las Zambras no pueden morir porque son inmortales, pero si es verdad que no lucen o brillan lo que deberían y lo que se merecen y, por supuesto, que los culpables son las personas que viven en él, y ya que no son capaces de exigir, reivindicar y luchar por uno de los barrios mas bonitos del mundo. Si el Sacromonte fuera sevillano, se conocería en todo el mundo porque tendría mejores infraestructuras. Ya se sabe que la política no se mueve si el ciudadano no se manifiesta. Y si es verdad que ahora ya se ha convertido en un barrio verdaderamente turístico-comercial donde hay cuatro tablaos flamencos y poco más. Y de esas familias de gitanos de arte ya quedan muy pocas.

P.- ¿Y cómo camina la Escuela Municipal de Flamenco del Ayuntamiento de Granada con sus más de 250 alumnos?

R.- La Escuela Municipal de Flamenco de Granada empezó a caminar hace 25 años, y cuando yo con tan solo 18 años la inventé para enseñar a bailar a la gente del Distrito Norte de Granada. Y cabe destacar, que es la primera Escuela Municipal de Flamenco que se creó en España. Fuimos cambiando de ubicación en el transcurso del tiempo hasta que Don José Torres Hurtado, alcalde de Granada, decide dentro de sus políticas sociales y culturales, que la Escuela se merece un edificio digno con unas infraestructuras en la que se podría decir que es la mejor Escuela de Flamenco de España. Y con un profesorado maravilloso de grandes artistas y un alumnado increíble con unos genes flamencos inmejorables. Y por lo que todos estamos verdaderamente agradecidos a nuestro alcalde porque sin él este proyecto nunca se hubiera hecho realidad.

P.- ¿Cómo se podrían potenciar las Cuevas del Sacromonte, y sin que la sangre llegue al río Darro y las lágrimas a Plaza Nueva?

R.- Creo que si, pero debe de hacerse desde la propia comunidad, desde los propios vecinos que digan y cuenten sus inquietudes y sus problemas, haciendo piña, pero claro este no es el caso de los Tablaos Flamencos que hay porque son el eje comercial, y que si no fueran por ellos ya hubiera muerto del todo el Sagromonte. Se odian unos a otros, no hay unión ninguna y como ejemplo imagínate que hay un bache en el camino pues prefieren que no lo arreglen a que lo arreglen pensando que en el bache puede tropezar su vecino o su competencia y hacerse daño o que se le rompa el coche… Así son. Y este ejemplo se refleja, un poco, también en la propia sociedad granadina en general. Resumiendo: mucha envidia. Je, je, je, je y je.

P.- ¿Por qué en Granada pones un circo y los enanos se vuelven gigantes y los gigantes enanos, será porque esta ciudad está falta de empresarios como tú?

R.- Granada es muy complicada y difícil. Y yo te voy a poner otro ejemplo: aquí los empresarios parecemos demonios. Yo ya tengo 33 personas trabajando para mi empresa; o sea, 33 familias. Nos deberían de hacer un monumento con la que está cayendo… Pues no es así. Te lo ponen todo verdaderamente difícil para que te den una licencia… Es una verdadera odisea, y, además, te cuesta una gran fortuna, 500 euros. E inspecciones otros 500 euros. Y normas y otras 500 películas… Es casi imposible. A mí personalmente muchas veces me han dado ganas de irme de Granada por todas estas cosas, pero al final gana mi verdadero amor a esta ciudad. Así, no van a nacer los enanos, querido Paco

P.- ¿Y cómo definiría usted la supuesta lucha, confrontación política babélica, entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Granada, algo con lo que siempre pierde esta ciudad?

R.- Es terrible y dañina. Es un verdadero cáncer para Granada. Yo lo compararía con el sufrimiento de unos padres cuando ven a sus hijos pelearse a puñetazos unos con otros en la misma casa donde viven y faltando el respeto a sus padres en este caso los padres serian los ciudadanos, y que a diferencia de que unos hayan votado a una opción política y otros a otra la confrontación y la lucha por el poder debe de ser en épocas de elecciones y después todos unidos ya que estamos en el mismo barco. Y nuestro barco es Granada. Y por supuesto no es Sevilla, y ya que una de las cosas mas patéticas e incomprensibles de nuestra ciudad es que las competencias de la Alhambra de Granada o Sierra Nevada se lleven y se dirijan desde Sevilla sin ningún tipo de repercusión económica y social en nuestra ciudad. Es simplemente ver, que es la tercera ciudad de España con más turismo y nuestros políticos no han sido capaces aún de traer el AVE a Granada, o haber hecho ya la segunda circunvalación, y solo por poner dos ejemplos.

P.- A Enrique Morente, tu amigo, todos lo echamos de menos… ¿Qué representó para ti su prematura y desgraciada desaparición?

R.- Yo quiero dejar claro que a mí no me cabe la menor duda que Enrique no se fue, y ya que a mi amigo se lo llevo una negligencia medica. Y después de aclarar la desgraciada desaparición, decir que Morente ha dejado un gran vacío en el arte mundial. Y por supuesto, en el mundo del Flamenco. Enrique fue y será muy grande, y su vacío infinito. Su obra artística fue sublime, maravillosa, increíble y sus obras salen verdaderamente de sus genes, y, por supuesto, de Aurora su mujer, otras grandes artistas son sus tres hijos Estrella, Solea y Kike Morente, a los que los definiría como grandes prodigios del flamenco.

P.- ¿La Zona Norte de Granada existe en el mapa urbano de esta ciudad?

R.- Por supuesto que existe. Y es la más bonita y llena de alegría, de juventud, de amabilidad y, sobre todo, muy llena de mucho arte y de mucho Flamenco.

P.- ¿Hasta dónde sería usted capaz de luchar por el Flamenco y por la ciudad de Granada?

R.- Hasta la muerte. Yo daría la vida por Granada, por mi tierra a la que adoro con locura. Y por el Flamenco, mi verdadera pasión.

P.- ¿Verdaderamente existen diferencias entre los partidos políticos conservadores y progresistas en nuestro país (España?

R.- Creo que deberíamos de definir primero quién son los progresistas y quién los conservadores. Y porque yo ahora con estos nuevos que han salido que se llaman PODEMOS ya me he vuelto loco del todo. Si esto es ser progresista, que me metan en una lata de conservas y no me saquen nunca… Ja, ja, ja, ja y ja. Otro pequeño ejemplo,

P.- ¿En el Templo del Flamenco se reza con pureza de cante jondo, guitarra gitana y baile con el duende de los ángeles custodios?

R.- Como se suele decir, la pregunta ofende. Je, je, je, je y je. El Templo del Flamenco es un lugar lleno de arte, de buenos artistas y, sobre todo, de grandes profesionales que
verdaderamente están enamorados de su trabajo. Y esto se nota en la atención y servicio al cliente. Se juega con tres sentidos: el visual que es la cueva mas grande y bonita de España entonces el solo verla ya es un placer y porque es un maravilloso museo; otro de los sentidos es el gastronómico, y ya que tenemos una cocina mediterránea con recetas granadinas y albaycineras con una presentación espectacular; y por último el gran espectáculo de flamenco con grandes artistas que se desarrolla todas las noches y en el que el visitante se va con una verdadera explosión de sensaciones, emoción y vivencias increíbles. Tengo que decir que no es el típico tablao turístico, y ya que los fines de semana se nos llena de gente de Granada. Los duendes y los ángeles custodios, todas las noches.